sábado, 9 de mayo de 2009

Me estoy quedando solo.


Me estoy quedando solo.
Las noticias no animan al aliento
Me estoy quedando solo y sólo siento
un vacío helador que sobrecoge.
Me estoy quedando solo, porque no se comprende
este críptico idioma que me crece,
y debo consolarme hablando al viento,
al bosque umbrío
o al arroyo.

Mirar de lejos para ver de cerca;
rodearme de autismo.

Está llegando el frío hasta los huesos
y he de hablar a solas con mí mismo.
Y desespero, pues no espero
“hablar con Dios un día”

Hubo tantas palabras en la boca…,
se derramó la acequia desbordada,
como si una certera segur lanzada a ciegas
hubiera dado
en el núcleo vital de un corazón de agua.
En la intemperie,
fuera de mi, del tiempo,
quedó de piedra la atmósfera parada,
impertérrita al viento.

Dos fresas apretadas como labios
se entreabren y fluyen las fontanas.
Se rompe el dique de un pudoroso temor
a ser blasfemo e irreverente con
con el casto rubor de las nostalgias.
Queda sólo el cascarón hecho fonema
en pos de veneros subterráneos.

4 comentarios:

Miguel Baquero dijo...

La poesía, cuando es buena, a veces hace daño. Yo tampoco tengo la esperanza de hablar con Dios ningún día, y apenas tengo la costumbre, el tic nervioso, de arrojar frases por el polvo.
Un abrazo

LETRAWEB dijo...

Cuánto desgarro existencial en este poema, y aún así, qué belleza transpira por los versos... sorprende la palabra en ese viaje al fondo de uno mismo.
Extrañaba leerte amigo, es bueno visitarte hoy que al fin pude conectarme y acceder al blog.
Beso grande!
Bye bye

Jerónimo dijo...

Amigo Octavio, yo no soy poeta como tú y tus amigos y, aunque me asomo y asombro ante tus versos, por pudor y respeto mantengo un prudente silencio.
En este caso me han calado esas dos líneas:
<<...Mirar de lejos para ver de cerca;
rodearme de autismo.>>
Y me han hecho registrar mis alforjas en busca de respuestas a preguntas que nunca formulé.
¿ Nos vemos pronto en esta Castilla que se ha vestido con sus mejores galas ?
Un abrazo, amigo, y hasta pronto !

Octavio dijo...

Gracias, Miguel y perdona mi pereza en contestar.
Era Machado el que decía: "el hablo solo espera, hablar con Dios un día". Yo hablo solo, pero no espero nada.
Y sí, la mayor parte de nuestras frases, son polvo y van al polvo.

Jacqueline, qué decite en público que no te haya dicho ya en privado?.
Mi grtitud y mis mejores deseos para ese caiman verde del Caribe.

Jerónimo, gracias. Te escribiré, pero sí, está confirmado. El día 29 de este mes, a las 7,30 de la tarde, en el salón de actos del BBVA de Valladolid, invitado por el grupo Sarmiento, allí estaré para daros la tabarra con mis cosas. Ya hablaremos.
Un abrazo.