lunes 26 de octubre de 2009

Al límite de lo que queda




Luego ya no estaré
o tú ya te habrás ido,
pero alguien debe quedar para encargarse
de engarzar los momentos indelebles.
No se puede perder entre tinieblas
todo lo que se ha dicho,
todo lo hecho,
lo que se ha soñado y quedó en sueños;
los angélicos dones.

Apócope del frío, el hielo entre las grietas
va desmigando la corteza de las rocas;
pero el calor del recuerdo es suficiente
para matar al hielo
y devolverle esplendores a la hierba.

No, no esperar a que mayo nos devuelva
el espejismo de los brotes nuevos;
hay que parar, desde la luz que aún queda,
el herético embestir de la tristeza.

Apoyo en tus senos la cabeza
y sigo sintiendo el tibio asilo
del rescoldo vivo de las noches tórridas.

jueves 15 de octubre de 2009

Dos nuevos-viejos libros.



Uno ya está, el otro estará pronto; estoy cansado y sin duda serán los últimos.

Epílogo



De nada sirve ya llorar si no contestas
al urente grito de mi ansia.
Poesía, te repudio.
Tú sabes cómo te he buscado
hiriendo el subsuelo de mi alma.
Ahora callaré, pues que te muestras
anodina y errática.

Qué doloroso placer era buscarte.
Qué gozosa espina clavándose en el centro de la carne
hasta arrancar la sangre,
hasta verter la esencia misma de sentirte viva.

Algo se ha muerto entre nosotros.
Me voy, ya no hay camino.
Cerrado está el cuaderno
y quedarán sus páginas en blanco.

jueves 17 de septiembre de 2009

Sólo soy



Todo lo que alguna vez pasó por mí se ha vuelto poso
que quedó impreso en el acervo que mis días.
Nada de lo que hay en mí nació de nada.
Nada de lo que pasó fue fortuito.
Sólo soy fruto del sedimento del tiempo.

Pasaron los horas y las lunas;
pasaron los hombres y las cosas.
Soy todo lo que soy, nada es en balde.
Soy la fuente y el río; el nogal y el álamo.
Soy tierra sembradía y reja del arado;
el huerto que bebe y la noria que gira.
El silbido del viento y el ulular del pasmo.
Amor terrenal y pájaro volando.
Soy risa en abril y llanto en mayo.
Arena, mar, cielo y barranco.
Todo lo que hay en mí
no es más que una eternidad que está de paso.

lunes 17 de agosto de 2009

Poetas amigos. Teresa Palazzo Conti. Argentina.


EL RESCATE


Cuando regrese otra vez a mi nombre,

soltaré las amarras.


Allí estará la niña taciturna

de un pueblo de juguete.


No hallaré calendarios

en las vides salpicadas de besos,

y caerá la soledad

por un abismo de hambre.


En barrancas de pan

tocaré las alianzas puras

de otros días.


Vestiré soberana

con algún tejido nuevo,

y en el líquido creativo de mi heredad

flotaré sin partirme.


Habrá de sucumbir

la intemperie feroz

que hoy me divide.


Está la puerta abierta.

Veo una lámpara única sobre el piano.


Teresa Palazzo Conti. Buenos Aires.