domingo, 3 de febrero de 2008

Tú no estás aquí.

De tanto buscar entre las brañas escarpadas,
entre las hierbas heladas y las sombras;
leyendo entre líneas las historias
que dejaron los hombres en las páginas
borrosas de algún libro;
buscando, digo,
la quinta esencia de ser de esta manera,
me ha pillado el invierno a descubierto,
viendo volar las águilas ¡tan altas!

Busco palabras encendidas que estallen
cantarinas, saltarinas, envolventes,
que vengan directamente de la fuente,
del hontanar común de los poetas.
Palabras sonoras que regala
el fondo caudaloso de la lengua.
A veces, sin buscarlo,
encuentro el terciopelo de la rima.

Busco, en el ancestral legado de los verbos,
comunes sentimientos que deglutir
y repartir al mismo tiempo.
Y sólo encuentro
fingidos versos hiperbólicos que dejan
sensación de hambre y hastío.

Y sin embargo, cuando llanamente
me desnudo y digo:
“Tú no estas aquí, y se está oyendo demasiado
el silencioso volar de las alas de la ausencia”,
aunque no rime, aunque no salten
las cadencias sensuales del ritmo y de la rima,
a mí… me duele, sí, pero me deja
pleno el verso de doloroso gozo y de sentido

2 comentarios:

Larrey dijo...

Bonito poema...
Os invitamos a la II edición del concurso de micros del trastero. Os dejo el cuento ganador del año pasado: “¿Crees que podremos resistir tanto dolor?. El silencio de sus ojos le dijo que no. Después se abrazaron a la fotografía de su hijo y se dejaron caer”.
http://eltrasterodelaimaginacion.blogspot.com/

Amado dijo...

Cuando uno quiere buscar inteligencia en la poesía, sólo tiene que acercarse a tu blog. Este poema es el contrapunto poético y actual de aquel "Soneto de repente" de Lope de Vega.

Un saludo.