domingo, 22 de noviembre de 2009

Anónimo viajero.


Aunque aún no ha sido presentado en sociedad, el nuevo libro ya anda solito por la calle. He aquí el prólogo.


PRÓLOGO

En un diálogo público sobre la poesía, realizado en Buenos Aires meses antes de su muerte, le preguntaron a Jorge Luis Borges: “¿De dónde proviene su poesía?” Sin dilación, contestó: “Yo diría que proviene de toda la historia universal anterior… para que yo escriba tal poema, es necesaria toda mi vida anterior, que fluye hacia el presente y, por cierto, es lo único que tenemos, y ese presente se alimenta de todo el pasado”…Después, lentamente confesó: “Creo que sin emoción no puede haber poesía”

Este recuerdo borgeano ha venido a mí después de la lectura reiterada de Anónimo viajero, de Octavio Fernández Zotes.

Es evidente que el pasado pesa; es una carga que nos acompaña y nos define. Somos ese pasado y lo que hagamos con él, pero es innegable que lo que vendrá se torna recurrente y a veces, hasta obsesivo en la obra de Fernández Zotes. Tanto en la búsqueda de la poesía, como en su vida, el autor es de aquellos poetas que en cada línea dejan su alma al descubierto. Y se muestra tan humano y vulnerable, que así, con el corazón abierto de par en par, tanto grita su desazón como su amor.
Y cito de “CADA VEZ QUE LA LLUVIA SE HACE LÁGRIMA”:…siento estremecerse los amarres del viejo andamiaje de mis huesos. Y voy recogiendo lentamente los escombros que han quedado del día de la víspera.
Entre dudas y amores; versos desvelados y desvelos en verso, el autor traza una línea que logra que el lector se derrame en poesía junto a él. Se atreve a exponer sus temores; sus ansias de ser comprendido y hasta la terquedad del ser que sigue indagando en los innumerables rincones de su existencia. Este derroche de sinceridad; de acercamientos y distancias; de deseos y hasta de preocupaciones, atrapa la atención de quien se involucra en el tema.

Con sensibilidad y romanticismo, los poemas nos introducen en un intrincado mundo donde la incertidumbre frente al espejo velado del tiempo por el que pasamos, insinúan un rechazo a la realidad, para afrontarla y finalmente buscar una salida esperanzada.

Y cito de “PORQUE ME SIGO SINTIENDO TRIGO EN EL VERANO”:…me aferro a la tierra y me defiendo de mí, del desencanto…Me restan fuerzas aún para la risa y su ingrata sincronía con el llanto…
La melancolía es constante en esta obra, en la que la pesadumbre y la añoranza, conmueven sin herir, por la justa y delicada descripción de los estados de ánimo.

Sería bueno esperar a que pasara la torva sensación de vivir muerto y retornar de nuevo al valle y a la higuera (de “LARGO HA SIDO EL CAMINO, VIOLENTO”).
Dentro del alma se consumen las últimas palabras, las imágenesbrillantes como brasas…
Hay un rumor de nieve en cada pausa
;(de “ANÓNIMO VIAJANTE QUE ESCUCHARAS”).

Octavio Fernández Zotes nos ha regalado un poemario desde su intimidad; con toda la vida que bulle en sus páginas y nos atrapa, y un dejo de angustia, medida y controlada, pero siempre presente. La obra es un canto al paso ineludible del tiempo; a aquel tiempo que lo observa y lo consume, y que para el autor es algo tangible, es el que determina sus congojas; el que ha sido el instrumento del que se vale la vida para llevarnos de la mano por el mundo; para mostrarnos, para otorgar, para quitar, para darnos a elegir y diferenciar el bien del mal; la vida de la muerte. Los enfoques sobre los temas del tiempo y del amor, describen un amplio espectro de los elementos poéticos aquí expuestos.

Deslizarse suavemente en la inconsciencia de no saber si es un castigo o es un premio; consciente sólo de ser y estar alerta; cita de “HAY DÍAS QUE LAS HORAS PASAN LENTAS”


Los versos nos introducen con sensibilidad, en un mundo intrincado donde pululan los miedos y las pérdidas; el amor y los recuerdos; y una melancolía delicada y sugerente vibra en cada palabra, en cada poema revelador.

cuando, apoyada la cabeza dolorida en tu regazo,yo era un niño abandonado balbuciente de versos inmaduros y de precoces besos…Porque se ha hecho de noche… y tengo frío,(de “TRATO DE ALCANZAR LAS ÚLTIMAS PALOMAS”).


Dice Ortega y Gasset: "El amor es una fuente, un chorro de materia anímica. No es un disparo, sino una emanación continuada, una irradiación psíquica que del amante va a lo amado. No es un golpe único, sino una corriente. Tiene calor; atraviesa etapas de diversa temperatura".
Eran las cero y nada de mi vida; era la más cruenta despedida, y yo vagaba por los suburbios recónditos del frío. Los labios helados escupían la amargura de besos olvidados.(de “NO QUEDARON PALABRAS OLVIDADAS”)

.…cuando ya no exista nada; sólo quedará un leve recuerdo del que te nombro como única guardiana.(de “CUANDO HAYA PASADO EL TIEMPO DE LAS ROSAS”)

.…donde un hombre y una mujer se aman bendito es el sitio para siempre, (de “LA ÚLTIMA ESPERANZA”).


Octavio Fernández Zotes combina la mirada interior con la realidad exterior; la aventura de la existencia humana tendida entre él y los otros; los vínculos entre los perfiles personales y la verdad inminente de la memoria; su claro lirismo; el desconcierto por lo que vendrá; la palabra poética dimensionando hechos con solvencia.

Lo nacieron…
Usó la vida sin estar de acuerdo; sin estar demasiado convencido de ninguna de las cosas que ocurrieron. Se incomodó por todo.
Es posible que, en el fondo, queriendo serlo todo sólo fuera una brizna entre dos nadas
, (de “CUANDO UN DÍA, EL DÍA DE MAÑANA”).

Entendemos, entonces, que la poesía sólo puede idearse con la verdad de los acontecimientos; la auténtica poesía surge al borde de la esencia y la existencia; del recuerdo y el olvido; la carencia y la búsqueda; y es el lenguaje el que prodiga con su poder de guía, un manantial de contención afectiva.En la oportuna construcción del discurso, se derrama la experiencia vivida, la que a veces, hasta llega a ser traumática. La estructura de cada verso denota flexibilidad expresiva, acertando en el diseño de las imágenes, y así como alcanza el paradigma de la forma y de la belleza, del contenido de cada poema fluye un mensaje valioso. El lenguaje es el de la desnudez total; el de la dura soledad; el del silencio que grita; el de la búsqueda incesante y en Octavio Fernández Zotes, la dimensión de las palabras deja su corazón a la intemperie.

Cuando en tan poco espacio lírico el autor despliega tanta riqueza, puede ser calificado de AUTÉNTICO POETA, y estoy segura de que Octavio escuchará siempre el canto impar del apasionado ruiseñor de la poesía.

Y como cita final, de “SE QUEBRARÁ EL RECUERDO Y TODO SERÁ EN VANO”, estos versos que impactan:
Llega su turno y, asustados, gritamos que la muerte nos sorprende, mas ya todo estaba escrito en la letra pequeña del contrato.


Teresa Palazzo Conti

Cónsul de POETAS DEL MUNDO en Buenos Aires

7 comentarios:

albertiyele dijo...

Cada vez que leo algo de Octavio vuelve a pasarme lo mismo: la sensación de que eso que él dice bellamente, con cadencia, con ritmo, con música hecha de palabras poéticas, es pura y lúcida humanidad. El dolor de las pérdidas; el paso irreparable del tiempo; el consuelo y el amparo del amor; la melancolía frente a lo que ya no volverá; y la poesía, la necesidad de convertirlo todo en palabra, en expresión, en poesía. Eso que él dice nos conmueve porque es lo que todos sentimos; los poetas, el poeta, Octavio, es la voz de quienes no tenemos voz. Les debemos enorme gratitud.

igrgavilan dijo...

Enhorabuena, Octavio.

Ya empiezo a perder la cuenta de la cantidad de libros que llevas publicaods, ya sea en solitario o con otros.

Octavio dijo...

Gracias a todos. No sé si funcionarán los enlaces que os dejo

El Diario de León

http://www.diariodeleon.com/noticias/noticia.asp?pkid=491051


Centro del libro de León

http://centrodellibroleon.com/detalle_novedad.php?novedad=92&isbn=978-84-922676-10-1

Miguel Baquero dijo...

Acabo de terminar el libro. Mi más sincera enhorabuena.

Jerónimo dijo...

Tengo un botillo pendiente en el Bierzo y aprovecharé para acercarme a la plaza del Ayuntamiento de Ponferrada a buscar tu libro. Un fuerte abrazo y enhorabuena por la nueva criatura.

Octavio dijo...

Gracias, Miguel, yo también me estoy didirtirndo un montón con tu libro.

Octavio dijo...

Jerónimo, gracias por tu continuo interés.
Si no vas a Ponferrada, buscaremos otra manera de solucionar el asunto.
Sin determinar aún la fecha, está prevista una presentación en tu ciudad, Valladolid.